Las arrugas faciales son la expresión natural del proceso de envejecimiento de los tejidos, de la acción de los músculos (líneas de expresión), y el daño secundario a la exposición solar.
Dentro del armamentario disponible para mejorar la calidad de esta piel envejecida se cuenta con la toxina botulínica. Es esta una sustancia, producida por una bacteria (Clostridium botulinum) y que al ser inyectada en un músculo lo paraliza por un cierto período de tiempo.
Este producto permite ver grandes resultados y es una buena opcion a valorar, entre sus ventajas se encuentran:
- Hace desaparecer las patas de gallo, las arrugas del entrecejo y de la frente, y eleva ligeramente las cejas hacia arriba, dando un aspecto más relajado y joven al rostro.
- No necesita anestesia.
- No requiere pruebas alérgicas.
- Puede aplicarse también al cuello y escote.
- Tiene óptimos resultados en el contorno facial, dando un aspecto más natural que los productos de relleno.
- Se puede aplicar en cualquier época del año.
- Los resultados son visibles entre el tercer y quinto día y definitivos en quince días.